A fines del año pasado había dejado de funcionar como Espacio INCAA, ya que el contrato entre los dueños del cine y el Instituto de Cine había finalizado, y no se pasaba exclusivamente cine argentino. Igual, una de las tres salas con las que contaba el complejo se programaba desde el INCAA.
El Complejo Tita Merello, aún con sus entradas a precios económicos, no persuadía interés del público, debido a su pobre estado edilicio como de proyección, y había estado por cerrar años atrás. Últimamente también albergó distintas muestras o festivales de cine de índole independiente, en su mayoría provenientes de gestiones realizadas desde el INCAA. |